domingo, 18 de septiembre de 2011

Antonio Camacho

 

ENTREVISTA: ANTONIO CAMACHO Ministro del Interior

"No tenemos elementos para pedir la ilegalización de Bildu"

MÓNICA CEBERIO BELAZA / JORGE A. RODRÍGUEZ - Madrid - 18/09/2011

 
Camacho (Madrid, 1965), ministro desde el pasado julio pero con una experiencia de siete años como secretario de Estado, se muestra cauteloso sobre el final de ETA, la condena a Otegi y el proceso sobre el 'caso Faisán'
A Antonio Camacho (Madrid, 1965) se le nota que es fiscal. A pesar de sus siete años y medio en el Ministerio del Interior -ha sido secretario de Estado de Seguridad desde 2004 con José Antonio Alonso y Alfredo Pérez Rubalcaba y ministro desde el pasado julio, cuando su antecesor dio el salto a la candidatura a la presidencia del Gobierno-. A lo largo de la entrevista desliza permanentemente su perfil jurídico. Sus respuestas, interrumpidas por llamadas y SMS para informarle del estado de tres policías heridos esa mañana, son más técnicas que políticas y evita meterse en charcos que puedan generar polémica. La entrevista se llevó a cabo el miércoles. Tras la condena a Arnaldo Otegi del viernes, no entró a valorar el efecto que tendrá en el País Vasco o si la sentencia contradice la tesis del Tribunal Constitucional al permitir la legalización de Bildu: "Respeto las decisiones judiciales y no me corresponde anticipar sus efectos".

"El abandono de ETA no puede depender de lo que el Gobierno vaya a hacer después"
"La banda ha optado por el final al que le ha llevado la policía y la Guardia Civil"
"Las imágenes de cargas policiales no gustan al ministro ni a la policía"
"Estar en una lista concreta del PSOE no es uno de mis objetivos vitales"
"La base probatoria del Faisán es lo que dice un presunto miembro de ETA"
"Yo no peleo por nada, y no voy a hacerlo por ir en las listas"

Pregunta. Dos años sin atentados en España, alto el fuego, cese de la extorsión, kale borroka casi inexistente... ¿Cree que ETA ha asumido que ha llegado su final?
Respuesta. La banda está en una situación de debilidad en la que no había estado en ningún momento de su desgraciada historia. Eso es un dato objetivo. ¿Si han asumido ellos la situación en la que están? Creo que no han puesto de manifiesto que el único camino al que se dirigen es el fin definitivo. Caben dos posibilidades: que lo asuman y lo digan públicamente o que desaparezcan como consecuencia de esa debilidad. Ahora siguen remando a pesar de que han desaparecido los remos y la barca, pero llegará el día en que tengan que hacer lo único que pueden hacer: declarar el fin definitivo y desaparecer.
P. El haber renunciado a financiarse a través del impuesto revolucionario ¿no supone su propia asunción de que la desaparición es irreversible? Ninguna organización subsiste sin dinero.
R. ETA tiene el número de terroristas probablemente más reducido de su historia, pero no creo que debamos, y menos yo, especular sobre esa cuestión. Yo no puedo dar a los ciudadanos la idea de que esto puede ser cuestión de dos, tres o cuatro meses. Evidentemente, la falta de ingresos es un elemento positivo.
P. ¿Cómo será el fin de ETA?
R. Solo hay un final posible, que abandone definitiva e irreversiblemente las armas.
P. Pero en algún momento habrá que hablar también sobre cómo se organiza ese final.
R. Estamos equivocando el debate. Cuando lo dejen habrá que ver si hay que hablar, pero ahora el único objetivo es que abandonen las armas.
P. Y después, si abandonan...
R. Eso es entrar en su juego. Después ya verán el Gobierno que esté en ese momento y el Parlamento lo que hay que hacer. Pero no hay que dar a entender que el abandono depende de lo que nosotros vayamos a hacer después. El final dialogado fue posible en cuatro ocasiones a lo largo de la historia de ETA, con cada uno de los Gobiernos de la democracia y renunciaron a él. La banda ha optado por el final al que les ha conducido la Policía y la Guardia Civil.
P. ¿Cómo se van a contar los vascos el fin de ETA? ¿Como una victoria de quién?
R. El fin de la banda es una victoria del Estado de derecho y nadie nos lo puede presentar como una reflexión autónoma de la izquierda abertzale, que ha roto su vínculo tradicional con la banda porque no cree en la violencia. En ningún caso es una victoria de Bildu, que está en la política y en las instituciones porque ha descubierto que la banda ya no existe, que su elemento de presión ya no existe. No se ha convencido, o al menos no lo ha demostrado, de que la violencia no tiene sentido. Intentan dar la sensación a la ciudadanía de que han avanzado: pues que lo demuestren.
P. Vista retrospectivamente, ¿cree que la legalización de Bildu ha frenado la evolución de la izquierda abertzale hacia la ruptura definitiva con la violencia?
R. La posición del Gobierno fue muy clara. Con informes de la Guardia Civil y la Policía presentamos una demanda de ilegalización de Sortu y luego de Bildu. En este último caso los tribunales no nos dieron la razón. Y debemos acatar esa decisión.
P. Pero ¿cuál es su opinión política cuatro meses después?
R. En un Estado de derecho lo importante es que las ideas se defiendan desde la democracia, no a través de la violencia. Si esa es su voluntad, habremos avanzado. Pero deben demostrar que aquello que generó que los tribunales les permitieran acceder a la política es cierto. No lo han hecho.
P. ¿Se va a instar su ilegalización entonces? ¿Deben concurrir a las elecciones generales?
R. Su discurso es equívoco. Pero si hubieran demostrado de forma clara que siguen creyendo en la violencia, el Gobierno ya hubiera actuado. Ahora mismo no tenemos elementos para pedir su ilegalización. Hay que distinguir el ámbito político del jurídico.
P. ¿No son indicios suficientes los actos de este verano en apoyo a los presos de ETA? Se ha imputado al alcalde de Leitza por enaltecimiento del terrorismo y otros dirigentes de la formación han participado en actos similares.
R. Estamos hablando de conductas particulares. Para actuar contra un partido tienes que acreditar que su estructura, que todo lo que compone el partido, está en la situación que prevé la ley de partidos. En el caso del alcalde de Leitza, su conducta entraba dentro de un tipo penal según el juez... Pero es complicado sostener que la conducta de uno arrastre a todos.
P. A través de estos gestos, Bildu ha presentado a los presos de ETA como héroes de una lucha patriótica. Muchos temen que la izquierda abertzale imponga un relato en el que los presos son las víctimas y no los reos de cientos de asesinatos y extorsiones.
R. Forma parte del discurso equívoco que mantienen. Unos de los activos de la banda y de la izquierda abertzale que se movía en torno a ETA han sido los presos. Y quieren seguir teniéndolo. Los presos son utilizados como un elemento de lucha.
P. Los firmantes del Acuerdo de Gernika [documento del entorno abertzale que aboga por el fin de la violencia y por abrir un proceso de diálogo] han pedido reunirse con los internos.
R. Quieren reunirse con los portavoces oficiales del colectivo de presos, un aparato de la banda. En el sistema penitenciario español, si el interno quiere, prácticamente cualquier persona puede visitarlo. Pero autorizar una reunión con un aparato que es una imposición de ETA no tiene sentido en democracia.
P. Si finalmente los presos se adhirieran al Acuerdo de Gernika, ¿supondría algún cambio respecto a la política penitenciaria?
R. Los permisos y libertades condicionales están abiertos a todos los presos que cumplan los requisitos legales
[rechazo de la violencia y reconocimiento del daño causado a las víctimas, entre otros]. Tienen que cumplirlos.
P. Los requisitos específicos para presos terroristas se basan en la pertenencia a una banda armada. Si ETA desapareciera, ¿qué pasaría con ellos?
R. Eso es especular sobre algo que no se ha producido... Lo que tiene que ocurrir es el final definitivo de la violencia. Estoy seguro de que, en ese momento, el Parlamento adoptará la mejor decisión sobre si es necesario hacer alguna reforma. No se va a producir ningún movimiento masivo de presos, vamos a seguir aplicando la ley penitenciaria.
P. ¿Cuál será la postura del Gobierno sobre el recurso de Sortu ante el Constitucional? Esta semana se presentan las alegaciones.
R. Respetaremos la decisión del tribunal, pero nuestra posición no ha cambiado.
P. ¿Siguen manteniendo que no debe ser legal?
R. Sí.
P. ¿Qué piensa de la recuperación por parte de la izquierda abertzale de la idea de una negociación política como condición para la retirada de ETA?
R. Quieren dar la sensación de que han dado un paso importante y que nosotros tenemos que dar otro. Pero la pelota está del lado de ETA. Estamos en un alto el fuego, pero ¿cuántos han roto? ¿Por qué hemos de creer que este es el definitivo si no lo dicen? ¿Y por qué no lo dicen? La izquierda abertzale está dando pasitos que pueden estar en la dirección correcta, pero deben dar el paso con mayúsculas. No es tan difícil decir que la violencia no tiene sentido, que ha hecho desgraciados a demasiados ciudadanos, roto demasiadas familias...
P. ¿Justifica un proceso de paz alertar a miembros de ETA sobre una operación policial en marcha ordenada por un juez como ocurrió en el caso Faisán?
R. Las actividades delictivas no están justificadas nunca. Pero no debemos dar por hecho algo que se está investigando.
P. Parece que hay pocas dudas sobre que hubo un chivatazo sobre la operación contra el aparato de extorsión de ETA. Cuestión distinta es la autoría.
R. No, no. ¿Cómo que hay pocas dudas? Se están investigando ahora mismo tanto el hecho como la autoría. Las dos cosas.
P. Que Joseba Elosúa, el dueño del bar Faisán, recibió información sobre la operación consta en las intervenciones telefónicas.
R. La base probatoria es lo que dice un presunto miembro de la banda. Pero no he hecho ninguna declaración ni valoración sobre la investigación judicial en marcha. Por respeto no voy a hacerlo.
P. ¿Cuándo se enteró usted?
R. Después de que lo supiera el juez. No lo supe yo antes. El responsable de Información en aquel momento me lo comunicó cuando ya se había abierto la investigación. Levanté el teléfono y me puse a disposición del juez.
P. Hay tres miembros de la policía procesados, incluidos su entonces director general y el jefe superior del País Vasco. ¿Destituyeron a Víctor García Hidalgo por su presunta implicación?
R. Esa decisión se adoptó en el ministerio para poner a una única persona al frente de Policía y Guardia Civil.
P. La investigación está haciendo daño al Gobierno por las dudas que suscita lo que pasó y quien lo ordenó.
R. El PP pretende que esto haga daño al candidato Rubalcaba usando un caso abierto sin ninguna acusación formulada contra él porque no encuentran ningún otro elemento para criticar dentro de su gestión. Pero deberían ser conscientes de que están sometiendo a una presión excesiva a la policía. ¿Esto tiene sentido desde el punto de vista de la unidad de los demócratas frente al terrorismo? ¿Es responsable?
P. Si se acreditara el chivatazo, ¿hasta dónde deben llegar las responsabilidades políticas?
R. La tesis de la responsabilidad del PP parte de la base de que si se está al frente de una institución en la que alguno de los subordinados comete un delito se es responsable. Entonces, ¿por qué Rajoy no debe responder si el presidente de una comunidad que él en su momento apoyó, en estos momentos está acusado y pendiente de juicio? ¿Cuántos responsables ministeriales de Gobiernos del PP no han tenido casos en los que subordinados suyos han sido condenados y no se han asumido responsabilidades políticas? Si el concepto de responsabilidad es el que mantienen con el Faisán, Rajoy se tiene que ir.
P. ¿Por qué han permitido decenas de manifestaciones no comunicadas relacionadas con el Movimiento 15-M?
R. Si permitir significa no disolver, de acuerdo con la ley solo pueden disolverse en caso de grave riesgo para las personas o bienes, si se visten uniformes paramilitares o se comete un delito. La policía ha intervenido solo cuando el 15-M se había levantado de Sol y habían empezado a unirse elementos radicales.
P. Cuando finalmente se produjo el desalojo no se cumplían los requisitos mencionados.
R. Eso no era ya una manifestación sino una ocupación de la vía pública, una competencia municipal. Nosotros estábamos allí solo por si se producía alguna alteración del orden público.
P. La sensación entre muchos ciudadanos es la de una política absolutamente errática. El 15 de mayo los manifestantes fueron desalojados de Sol; el 16, volvieron y se quedaron hasta que quisieron. Luego se produjo el desalojo de agosto previo a la visita del Papa e incluso se cerró la plaza para impedir que volvieran.
R. Los criterios siempre han sido operativos. Una vez que vacías la plaza, y hubo tensión a lo largo de la noche, luego no puedes permitir que vuelvan. La mejor prueba de que funcionó es que la plaza no se ha vuelto a ocupar.
P. ¿Hubo excesos policiales?
R. Las imágenes que han salido de alguna carga policial no han gustado ni al ministro ni al secretario de Estado ni a la propia policía. Pero no traslademos que eso es una actuación habitual. Desde el 15-M han trabajado de una manera muy intensa y en circunstancias complicadas.
P. ¿Por qué ha decidido ir en las listas del PSOE y no volver a su puesto de fiscal?
R. He formado parte del equipo de Rubalcaba y creo en su proyecto. Este país está en un momento complicado y quiero tener al frente a alguien que cree en lo que hace, que sabe lo que tiene que hacer y que dedica las 24 horas del día a hacerlo.
P. Su inclusión como candidato cunero por Zamora ha generado una gran polémica interna.
R. Yo no peleo por nada salvo por aquello en lo que creo, y estar en una lista concreta no es uno de mis objetivos vitales. No he hecho nada para ser secretario de Estado, no hice nada para ser ministro y no voy a hacerlo ahora. Estaré donde decida el partido.

Rafah Nached

Encarcelada por reconfortar a los sirios

El régimen de El Asad apresa a Rafah Nached, primera mujer psiquiatra del país, por organizar cursos para ayudar a superar el miedo ante la violencia

IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 18/09/2011
 
"Están controlando y están nerviosos". "Tienen listas con nombres". "Se han llevado mi pasaporte". Esas fueron las últimas palabras que Faysal Abdallah, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Damasco, escuchó pronunciar a su esposa, la psiquiatra Rafah Nached, de 66 años, a través del móvil. El teléfono siguió abierto unos segundos y el profesor oyó aún a un agente decir: "Señora, quite eso".
    Bachar El Asad

    Bachar El Asad

    A FONDO

    Nacimiento:
    11-09-1965
    Lugar:
    Damasco
    Siria

    Siria

    A FONDO

    Capital:
    Damasco.
    Gobierno:
    Régimen Militar.
    Población:
    19,747,586 (est. 2008)

Científicos franceses se han movilizado para exigir la liberación
Nached, la primera mujer psiquiatra de Siria, donde ejerce desde hace 26 años, se disponía a embarcar en un vuelo de Air France rumbo a París para asistir al parto de su hija, que reside en Francia. No subió al avión. Cuarenta y cinco minutos después de esa conversación bruscamente cortada, su marido acongojado llegaba al aeropuerto para buscarla. No la encontró.
El profesor Abdallah ha colgado en las redes sociales el relato de esa noche angustiosa del sábado 10 de septiembre que pasó llamando a las puertas de esa maraña de servicios de seguridad que regulan la vida en Siria. Preguntó en la policía, la aduana, la seguridad general, la seguridad aérea, obteniendo casi siempre, en tono amable, la misma respuesta: "Tu mujer no pasó por aquí". Al final dedujo que había caído en manos de la seguridad aérea.
"¿Por qué nos ha tocado a nosotros?", es la pregunta que atormenta a la familia de la doctora Nached, la fundadora de la Escuela de Psicoanálisis de Damasco, una mujer que no se metía en política, que no se echó a la calle para manifestarse contra el régimen de Bachar el Asad como han hecho cientos de miles de sirios desde marzo. La represión de las protestas por el Ejército se ha cobrado la vida de 2.600 civiles, según la ONU.
Solo cabe una explicación. En una residencia de los jesuitas en Damasco, Nached organizó, a partir de la primavera, junto con el padre Rami Elias, también psicoanalista, unos cursillos gratuitos de fin de semana para ayudar a los sirios a exorcizar el miedo que les atenaza desde hace seis meses. "Lo paradójico de esta situación es que todo el mundo tiene miedo en Siria", declaró Nached en agosto a un periodista de la agencia France Presse, uno de los pocos medios de comunicación extranjeros autorizados a trabajar en Damasco, que se acercó a asistir a sus cursillos. "¿Por qué utiliza el régimen la violencia y la represión?", se preguntaba. "Porque tiene miedo de perder el poder". "Y los que se manifiestan, ¿cree usted que no tienen miedo?", añadía. "Tienen mucho miedo, pero pese a ello salen a la calle".
Al periodista le llamó la atención el desasosiego que manifestó en el cursillo un damasceno de la minoría alauí, que ostenta el poder en Siria, temeroso de una posible venganza de otras confesiones religiosas. Los demás asistentes intentaron sosegarle. Siria es una sociedad multiconfesional en la que los musulmanes suníes son mayoritarios, pero hay también fuertes minorías alauí, cristiana, kurda, drusa, etcétera.
Ese cursillo le ha valido a la doctora Nached ser inculpada, el miércoles pasado, "de actividades susceptibles de provocar la desestabilización del Estado". Por fin dejó de estar desaparecida y su marido la localizó en la cárcel de mujeres de Damasco. Fue incluso autorizado, ese mismo día, a visitarla. La encontró animada, pese a que padece una dolencia cardiaca y no había podido tomarse la medicación.
Nached estudió en la Universidad de París-Diderot y es en Francia donde se ha producido la mayor movilización de la comunidad científica para exigir su puesta en libertad, aunque las peticiones circulan por toda Europa. Las encabeza Jacques-Alain Miller, un afamado psiquiatra francés, al que se le ha ido la mano en las redes sociales. Miller se dirige abiertamente, entre otros, a un exministro de Exteriores francés, con sólidas amistades en Siria. Le pregunta cómo va su relación con la hija de un poderoso general sirio y le pide que intervenga para excarcelar a Nached. "Puesto que la ha seducido, que sirva al menos para algo", concluye.

María Dolores de Cospedal.

TRIBUNA: MARGARITA RIVIÈRE

Una chica triple A

MARGARITA RIVIÈRE 18/09/2011
La incontenible atención de los medios de comunicación entroniza, día a día, en inagotable hagiografía, las vidas ejemplares contemporáneas. Dado que las agencias de rating son hoy fábricas de santidades ejemplarizantes, ya no deben existir personajes inolvidables sino tipos triple A: seres conscientes de que un mínimo resbalón será castigado con la pérdida de una A, con el bochorno y la desgracia universal. Así es el mundo, competitivo, innovador y terrorífico que tiene, como símbolo de excelencia, la triple A. Todo el mundo lo sabe. Adjudicar el título de chica triple A a María Dolores de Cospedal es, por tanto, situarla un lugar excelso del escalafón social. ¿Quién sino ella -el grupo Bilderberg ya la califica de gran lideresa- para simbolizar al prototipo en alza?

La noticia en otros webs

El ventrílocuo Rajoy habla vía Cospedal, el prototipo en alza, sobre un futuro de recortes divinos
Exhibir una triple A define a un ser creador de escuela y costumbres. Es la esencia de lo políticamente correcto. Como en las vidas de santos, ser ungido con una triple A equivale a acumular una leyenda fabulosa y a transformarse en ideal, en mito. Y, como en los mercados, la triple A es garantía de poder trifásico: dinero, influencia mediática y decisión política. ¿No está llamada Cospedal, número dos del Partido Popular y presidenta -ejecutiva- de Castilla-La Mancha, a alcanzar una vicepresidencia en un futuro Gobierno de Mariano Rajoy? ¿No es obvio que don Mariano, experimentado ventrílocuo, habla, a través de Cospedal, sobre un futuro de divinos recortes, santa austeridad y maldades socialistas?
El caso de esta chica triple A es claro. Hay rasgos que saltan a la vista. En la cuarentena, guapa, con buena planta, sin complejos. Su leyenda vital se adapta a la ultramodernidad: un hijo in vitro en plena soltería, y un matrimonio posterior con su pareja de hecho, un tranquilizador empresario. Su trayectoria profesional y política es escalera a la gloria. En menos de 20 años, la españolita, crecida en Albacete, se licencia en Derecho (Madrid), gana oposiciones a abogada del Estado, comienza un carrerón como alto cargo de diversos ministerios (nunca más de dos años en ellos y siempre en ascenso) incluida la embajada española en Washington; como chica Acebes vive el 11-M al lado del Gobierno; consejera de Esperanza Aguirre y senadora, don Mariano la nombra su número dos, gana -por poco, pero gana- las elecciones para presidir Castilla-La Mancha. Su sueldo -no menos de 200.000 euros- fue polémico en 2010, "trabajo mucho", dijo. Hoy trabaja más: es presidenta en Toledo y número dos en Madrid. Rápido, rápido. Hay prisa: lo que está por llegar es el Gobierno del Estado. ¿O no? (¿Y si no ganan las elecciones?, ¿hay alguien capaz de pensar eso?).
Puede estar en dos o tres sitios a la vez, va de moderna y seria combinando la decisión ejecutiva y la provocación cívica con la mantilla y la peineta. Solo dice lo que le da la gana, es ella quien hace las preguntas y quien multa a aquellos a los que, como presidenta, debe dinero (preguntar a los farmacéuticos manchegos). Antes de ciertas reuniones políticas -así fue hace poco en El Casar- va a misa y luego presenta un Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos que garantiza que se recortan 1.800 millones de euros y ello "es un ejemplo para España" (EL PAÍS, 1 de septiembre). Así son las chicas triple A: no hay recorte sino promesa de ahorro, lo cual, a la larga, dicen los suyos y corrobora el Ministerio de Economía, permitirá volver a endeudarse para hacer mejores servicios sociales. ¿Puestos de trabajo en juego? ¿Y qué? Ha acuñado la expresión operación bikini administrativa para popularizar el horror al Estado al que ella misma dice servir (honorarios incluidos e intocados). Sonríe poco y con esfuerzo.
Suele hablar en nombre de los españoles, las españolas, los manchegos, las mujeres y la sociedad: es una generalista nata. Sin excepciones: "El PSOE deja ocho años de conflictos entre los españoles" (EL PAÍS, 31 de julio). "Zapatero y todos los que le han acompañado han pasado ocho años aprobando normas y haciendo cosas con un objetivo claro: dividir a la sociedad española", no hay más que hablar. Con tal contundencia de espíritu ¿quién va a atreverse a llevarle la contraria? Está claro: "No es que el Partido Popular no apoye al Gobierno, sino que el Gobierno no quiere el apoyo del PP" (declaraciones del 29 de agosto). Todo ello se hace sin mover una ceja. Esta chica triple A -¿es realmente una mujer?- es un oráculo al que ya nos estamos acostumbrando: la voz de Rajoy, de reconocidas habilidades triple A. Un asombro.
Mi generación -malditos progres- no puede evitar una asociación simbólica que hoy, dada la generalizada miseria de conocimientos y referencias históricas, se ignora. La triple A (AAA) fue en los setenta un grupo paramilitar criminal de extrema derecha creado por el brujo López Rega: la Alianza Anticomunista Argentina. Inolvidable como símbolo del terror. Los tiempos cambian: hoy el éxito se llama triple A. Otro símbolo.
Margarita Rivière es periodista y escritora.

Guido Di Tella.

Guido Di Tella


Guido Di Tella

31 de enero de 1991 – 10 de diciembre de 1999
Presidente Carlos Menem
Predecesor Domingo Cavallo
Sucesor Adalberto Rodríguez Giavarini

Datos personales
Nacimiento 12 de junio de 1931
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 31 de diciembre de 2001
Partido Partido Justicialista
Profesión Ingeniero
Economista
Alma máter Universidad de Buenos Aires
Instituto Tecnológico de Massachussets
Guido José Mario Di Tella (n. Buenos Aires 12 de junio de 1931 - † 31 de diciembre de 2001), fue un ingeniero, economista y político argentino, que fue Ministro de Relaciones Exteriores de su país.

Contenido


Biografía

Acción política, empresarial y académica

Hijo del industrial Torcuato Di Tella, estudió en la Escuela Argentina Modelo y en la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió de ingeniero en 1955. Perdió a su padre a los 18 años.
En su juventud militó en la democracia cristiana, pero poco después de la Revolución Libertadora se decidió por el peronismo. No era el mejor momento: el general Perón estaba exiliado, muchos de sus seguidores presos y toda expresión de apoyo a su gobierno y su partido estaba prohibida.
Junto con su hermano mayor, llamado Torcuato como su padre, Guido se hizo cargo de la empresa familiar, Siam Di Tella en la segunda mitad de la década de 1950. La empresa comenzó a tener serios problemas económicos, causados por las equivocadas inversiones de los hermanos Di Tella.
En 1959 se doctoró en ciencias económicas en el Instituto Tecnológico de Massachussets. Se dedicó a la docencia de ciencias económicas en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad Católica Argentina y en el Saint Antony’s College, de la Universidad de Oxford.
Mientras la empresa familiar atravesaba problemas económicos y períodos favorables, los esfuerzos de los hermanos Di Tella se concentraron en la fundación del Instituto Di Tella, que se hizo famoso en la década del '60 por su mecenazgo artístico.
El Instituto también se dedicó a la investigación en el campo de la economía y las ciencias sociales. En el Centro de del Instituto de Desarrollo Económico e Industrial del Instituto Torcuato Di Tella, en Buenos Aires, Guido Di Tella se dedicó a la docencia y a la organización de trabajos de investigación. Desarrolló la teoría del "desarrollo indirecto", que defendió en abundantes artículos publicados en los finales de la década de 1960 y principios de la de 1970.
En 1991 fundó la Universidad Torcuato Di Tella.

Inicios de su función pública

En mayo de 1972 formó parte de la comitiva que acompañó al general Perón en su regreso al país, después de 17 años de exilio.
Presidió el Fondo Nacional de las Artes durante la presidencia de Héctor J. Cámpora, y durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón fue viceministro de Economía, durante la breve gestión de Antonio Cafiero.
En esa época, la empresa Siam Di Tella terminó nacionalizada tras sucesivas crisis económicas, para ser finalmente desmantelada durante el Proceso.
Al producirse el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, fue arrestado junto con varios otros dirigentes justicialistas en un buque en el puerto de Buenos Aires. Allí fue que conoció a Carlos Saúl Menem. Por intercesión de algunos economistas que apreciaban su trabajo en el Instituto Di Tella, entre ellos el ministro de Economía, Martínez de Hoz, fue puesto en libertad.
Se exilió en Gran Bretaña, donde fue docente en Oxford.

Regreso a la Argentina

Regresó a su país durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y volvió a conectarse con el Partido Justicialista gracias a su amistad con el diputado Cafiero, líder de la Renovación Peronista. Durante la gobernación bonaerense de Cafiero, fue diputado nacional, y apoyó su precandidatura a la presidencia. No obstante, cuando éste fue derrotado por Menem, se unió a sus filas.
En 1989, el presidente Menem lo mencionó para ser viceministro de Economía, como segundo de Miguel Roig; una expresión de Di Tella, en que anunciaba que la economía del país iba a basarse en un valor del dólar "recontraalto" arruinó sus posibilidades. Tanto porque una expresión como ésa antes de tiempo hubiera generado una "corrida cambiaria" a favor del dólar y la consiguiente inflación, como porque – en realidad – Menem iba a llevar adelante una política basada en un dólar estable a valores bajos.
En compensación, al asumir la presidencia, Menem lo nombró embajador en los Estados Unidos. Fue el encargado de iniciar relaciones diplomáticas muy estrechas con ese país, que los opositores del gobierno caracterizaron como de "dependencia".
En febrero de 1991, el presidente Menem lo nombró Ministro de Defensa, pero sólo seis días más tarde le encargó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Ministerio de Relaciones Exteriores

Fue el canciller que más tiempo ejerció el cargo en la historia argentina, ya que lo hizo desde febrero de 1991 hasta el final del gobierno de Menem, en diciembre de 1999: ocho años y diez meses.
La principal dirección de su política estuvo orientada a la pretensión de insertar a la Argentina en el "primer mundo" por medio de unas relaciones muy estrechas con los países "centrales".
Desde ese punto de vista, reorganizó las relaciones con Gran Bretaña, que nunca se habían recuperado desde la Guerra de las Malvinas, poniendo "bajo un paraguas" la disputa por la soberanía de las islas Malvinas que seguía – y sigue – pendiente con ese país. Paralelamente, intentó una política de "seducción" de los habitantes de las islas – los kelpers – por medio de obsequios enviados por correo en Navidad; especialmente ositos de felpa y tarjetas de navidad. Su logro principal fue hacer que los isleños tuvieran permanentemente presente la presencia y el interés de los argentinos en las islas, pero no logró mejorar la imagen del país entre ellos.[1]
Cuando su política de diplomacia fue criticada como frívola, Di Tella contestó que:
"Prefiero que los kelpers nos consideren boludos a peligrosos.[2] "
Cuando el gobierno de Menem llegaba a su fin, Di Tella organizó una reunión con el canciller británico Robin Cook y con representantes de los kelpers; de las negociaciones se logró el reinicio de vuelos comerciales entre la Argentina y las Malvinas.
Simultáneamente, la Argentina se plegó a toda la política exterior de los Estados Unidos; votó sistemáticamente a favor de las iniciativas de este país en las Naciones Unidas. Incluso rompió con una larga tradición de no intromisión en guerras ajenas cuando colaboró con las fuerzas de ese país en la Guerra del Golfo. La Argentina no obtuvo beneficio alguno de semejante esfuerzo.
La política para con los Estados Unidos llegó a ser considerada demasiado obsecuente por la oposición, a lo que Di Tella contestó con su conocida frase, en que calificaba las relaciones con ese país como "relaciones carnales". Los beneficios políticos y económicos de esa política fueron descriptos por el propio Di Tella:
"Argentina se ha vuelto hoy un país claramente confiable en el Mundo, bajo estándares de confiabilidad que existen en el mundo, es decir, no inventamos un estándar de confiabilidad especial para nosotros."

Tratados con Chile

Por último, dirigió la política de cesación de las disputas limítrofes con Chile: se firmó un acuerdo el 2 de agosto de 1991, que definía la resolución del Litigio del Campo de Hielo Patagónico Sur por medio de una línea poligonal, que dividió la zona en disputa – parte del Campo de Hielo Patagónico Sur – aproximadamente en partes iguales entre ambos países. El tratado no fue ratificado, y fue modificado parcialmente por otro, de 1998, que definió con más precisión el límite, entre el Cerro Daudet y el Monte Fitz Roy.
También se solucionó la disputa de soberanía en torno a la Laguna del Desierto, por medio de un fallo arbitral, acordado entre ambos países en 1991. El Tribunal Arbitral nombrado, formado por juristas latinoamericanos, se expidió el 21 de octubre de 1994, reconociendo la soberanía de casi todo el territorio en disputa a la Argentina.
Uno de los últimos actos de Di Tella como canciller fue la adquisición de obras de arte para el Palacio San Martín, sede de su ministerio, por la suma de 1.700.000 dólares. La Sindicatura General de la Nación realizó una investigación sobre la compra, en que Di Tella fue acusado de irregularidades.

Últimos años

Tras el final de su gestión como ministro, que coincidió con la finalización del mandato presidencial de Menem, Guido Di Tella fue procesado en un juicio por tráfico de armas. El proceso lo alcanzó por no haber comunicado al presidente Menem o a la justicia el contenido de un informe de un embajador, que describía cómo las armas supuestamente vendidas a Ecuador estaban siendo transferidas a Croacia.
Tras varios meses de citaciones y problemas judiciales, su abogado, León Arslanián, logró que el juez de la causa lo declarara "inimputable", debido a que sufría leucoencefalopatía multifocal progresiva de origen viral, una enfermedad degenerativa.
En diciembre de 2001, Di Tella sufrió un accidente cerebro vascular, en su casa de campo en la localidad de Navarro. Trasladado a Buenos Aires, falleció pocos días después.
Tenía 71 años en el momento de su fallecimiento; estaba casado y había tenido cinco hijos.

Obras de Guido Di Tella

Escribió dos libros:
  • Perón-Perón, Ed. Sudamericana, Bs. As., 1983.
  • La estrategia del desarrollo indirecto, Ed. Paidós, Bs. As., 1973.
También publicó 28 artículos periodísticos, entre ellos se destacan:
  • La Argentina económica, 1943-82, Criterio, 55, 1894-95, 24 de diciembre.
  • La economía de frontera, en Di Tella, G. y Kindleberger, Ch.: Economics in the long view, Macmillan, 1982.
  • La definición sociológica del peronismo, Revista Argentina de política económica y social, setiembre-diciembre 1984.
  • Las etapas del desarrollo económico argentino, en colaboración con m. Zymelman, 1961.
En el momento de su fallecimiento estaba organizando la edición de sus memorias, que nunca llegaron a ser editadas.