España, blanco de más de cuarenta ciberataques
España sufrió más de 40 ataques informáticos "graves" en 2009. Instituciones clave fueron el objetivo de 'troyanos' diseñados al efecto. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) es uno de los organismos 'tocados'
JOSEBA ELOLA 24/01/2010
Ciberespías que escudriñan los correos electrónicos de sus enemigos. Que se infiltran en redes vitales para la seguridad mundial. El caso Google ha puesto en el ojo del huracán la batalla de espionaje que China y Estados Unidos libran en la Red. Pues bien, España, aunque está lejos de los niveles de tensión que respiran las dos potencias, no vive ajena a los intentos de ciberespionaje.
Así fue el gran ataque
Un informe secreto del FBI indica que China dispone de 180.000 ciberespías
¿La nueva 'guerra fría'?
FBI
(Federal Bureau of Investigation)
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Sede: Washington
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Empresa: GOOGLE (Google) China
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Capital: Pekín. Gobierno: República comunista. Población: 1,330,044,544 (est. 2008) Estados Unidos
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Capital: Washington. Gobierno: República Federal. Población: 303,824,640 (est. 2008) Piratería en internet
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El debate de las descargas
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España está en plena fase de elaboración de su manual de emergencia ante grandes contingencias
Los servicios de inteligencia españoles reconocen haber recibido cuatro ataques directos el año pasado
Algunos servicios secretos fichan a los ciberespías enemigos cuando les 'pillan', a cambio de conmutarles la pena.
Según ha podido saber EL PAÍS, en 2009 se produjeron más de 40 incidentes "graves" en instituciones y organismos clave españoles. Las fuentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que confirman esas más de 40 intervenciones, no facilitan información sobre la procedencia de los ataques. Pero esta es la primera vez que los servicios de inteligencia españoles admiten haber intervenido ante este tipo de acciones.
No todos los ataques fueron casos tan notorios como el de Javier Solana, cuyo ordenador fue penetrado por servicios de inteligencia de "una gran potencia" cuando aún era representante de la política exterior y de seguridad europea. Entonces quedó claro que, hoy en día, nadie está a salvo de los ciberespías. Ningún ministerio en España lo está. Ni siquiera el propio CNI. Según reconoce una fuente de este centro, el año pasado se produjeron cuatro ataques directos contra los servicios de inteligencia españoles: dos contra el CNI y dos contra el Centro Criptográfico Nacional (CCN), el órgano que garantiza la seguridad de las tecnologías de la información en la Administración y que depende del propio CNI.
La batalla de los servicios de inteligencia, aquí, también se libra en la Red. James Bond se ha vestido de hacker y ha sustituido los artilugios espectaculares por avanzadas nociones en programación. Se ha puesto a enviar códigos maliciosos para penetrar en los ordenadores del enemigo. Estamos en la era de los duelos de hackers de élite, frente a frente.
Hubo un tiempo en que los hackers eran unos tipos graciosos con afán de notoriedad que jugaban a entrar en los ordenadores del Pentágono. Siguen existiendo, sí, véase el episodio Mr. Bean. Pero son otros los que preocupan más a los servicios secretos occidentales. Los hay que venden en el mercado negro internacional por 60.000 euros los agujeros de seguridad que descubren. Hackers que, trabajando de modo directo o indirecto para servicios secretos, ponen a prueba los sistemas de inteligencia del enemigo 24 horas al día. Hackers maliciosos y brillantes que, cuando son pillados en labores de espionaje, conmutan su condena fichando por los propios servicios secretos que han atacado.
Los ciberespías cada vez hacen más ruido. Y eso que los episodios que protagonizan se intentan silenciar por todos los medios posibles.
Hace tan sólo dos años que Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Francia expresaron quejas por las intrusiones de chinos, los llamados hackers rojos. También fue en 2007 cuando un Estado, Estonia, fue víctima de un ciberataque masivo que colapsó bancos y organismos oficiales y que se atribuyó entonces a un grupúsculo de hackers rusos. "Todo Occidente es muy vulnerable a este tipo de ataques", asegura Carlos Jiménez, presidente de Secuware, empresa de seguridad en Internet. "Nuestra sociedad no está preparada y el daño que pueden causar es mayor que el de una bomba, te pueden paralizar un país". Sentado en una sala de reuniones de la sede de su empresa, en Torre Picasso, remata: "Para estos ataques no necesitas plutonio". La Agencia Europea de Redes y Sistemas de Información (ENISA) ya advirtió en 2008 del riesgo de un 11-S digital.
Evgeni Morozov, experto en uso político de Internet, mantiene que no hay que ser catastrofistas. En conversación telefónica desde Washington, sostiene que los que se dedican al mundo de la seguridad en Internet exageran para poder vender más sus propios servicios. "Los ciberataques entre países continuarán", comenta, "pero una cosa es que te roben datos y otra que te colapsen la red eléctrica".
Daniel Sansó-Rubert, experto español en inteligencia, seguridad y defensa, también rebaja el tono: "Para mantener un ataque informático prolongado hace falta una estructura muy fuerte", dice, "un grupo terrorista no la tiene; los Estados, sí".
Lo que está claro es que España tiene por delante dos retos: el del ciberespionaje y el de la protección ante un ciberataque que pueda paralizar un país. En el primero, ahora se reconocen los primeros incidentes. En el segundo, España está en plena fase de elaboración de su manual de emergencia.
Centro Nacional de Inteligencia, jueves 21 de enero, 10.30. Luis Jiménez, responsable ejecutivo del CCN, toma asiento en una sala de reuniones de los servicios secretos españoles. "Los ataques contra la Defensa intentan pasar desapercibidos", explica, "infectan tu ordenador para robarte la información. Eso lo hacen los servicios de inteligencia de modo sistemático. Son ataques muy difíciles de detectar".
En un laboratorio cercano a donde se celebra esta entrevista es donde se procede al análisis forense de los troyanos -dispositivos maliciosos que se introducen en el ordenador y abren una puerta para la fuga de información- que se detectan en un ordenador, por ejemplo, de un ministerio: se investiga cuándo y cómo entró y qué tipo de información ha podido ser comprometida. El código malicioso se estudia, se ejecuta y se hacen varios intentos de conexión con el exterior para determinar desde qué servidor fue enviado. Una vez descubierto de dónde procede, se entra en contacto con el servicio secreto del país desde el que se envió para proseguir la investigación. Que el troyano llegue de China no significa que el ataque proceda de allí. Hay ataques que utilizan ordenadores cautivos en lugares remotos.
Según confirma una fuente del CNI, en los más de 40 casos de incidentes graves que se detectaron en 2009 en España el troyano era sofisticado, era un troyano ad hoc, un troyano concreto para un objetivo concreto; no era obra de meros aficionados. En algunos casos fueron gobiernos extranjeros los que detectaron un servidor infectado en España y pidieron colaboración al CNI. Los organismos tocados fueron espacios clave. Ministerios y administraciones locales, entre otros. No hay datos de que los ataques consiguieran gran cosa.
La actividad de los servicios de inteligencia está en plena fase de mutación. Los avances tecnológicos exigen cambios de ritmo endiablados. Antes se buscaban los puntos flacos del enemigo y se estudiaba cómo bloquear sus radares, sus sistemas de sensores, se freían los espectros radioeléctricos. Ahora todo va por la Red. Los sistemas de mando ya no están centralizados. Los equipos de ciberdefensa deben descubrir dónde están los servidores de Internet del enemigo para poder neutralizarlos o destruirlos en caso de conflicto.
Según señalan desde el CNI, hace tres años los países occidentales destinaban un 1% de sus recursos de inteligencia a la ciberdefensa. Ahora este concepto engloba en torno a un 15% de los recursos. El Centro Criptológico Nacional ha triplicado su personal en los últimos cuatro años.
El replanteamiento de estrategia implica un acercamiento de los servicios de inteligencia al mundo de los hackers. "En Estados Unidos, si capturan a uno, le conmutan la pena contratándole", cuenta Sansó-Rubert. "Les ponen a trabajar, a someter al sistema de inteligencia a ataques que permitan determinar dónde están las puertas traseras". Los servicios secretos occidentales necesitan tener contacto con esos malos. No es raro encontrar en un congreso de seguridad digital a un miembro de un servicio de inteligencia sentado junto a un hacker.
A la hora de fichar agentes en España, Jiménez explica que los grupos de investigación de universidades son un buen caladero. En cuanto al contacto con los hackers malos, explica: "Hay un mundo underground con el que se habla, al que hay que acercarse. Pero no puedo detallar procedimientos".
Son varios los expertos que se quejan de la lentitud de los cambios en el otro gran capítulo, el de la protección de las infraestructuras básicas. "Aún estamos bastante en pañales", declara un alto cargo que trabaja para el Ministerio de Defensa. Opinión que ratifica Xabier Michelena, miembro del Consejo Nacional Consultivo de Ciberseguridad, que agrupa a las empresas españolas del sector. Francia, Alemania y Reino Unido llevan mucho más tiempo trabajando en este campo.
Son más de 3.500 las infraestructuras que ya han sido catalogadas en España en el plan español. A escasos 18 kilómetros de Madrid, en un polígono industrial de Alcobendas, hay un edificio en el que todas las empresas allí ubicadas forman parte del plan. En su interior, un búnker: el Centro de Operaciones de Seguridad (SOC, siglas en inglés) del Laboratorio de Seguridad en Infraestructuras Críticas. Un lugar que el Ejército protegería en caso de un ciberataque importante.
Hay que pasar siete niveles de seguridad (incluida la identificación por huella dactilar) para llegar al corazón de este búnker. Se trata de un centro privado, pertenece a la empresa de seguridad S21sec.
En este centro de paredes, techos y suelos de acero se pueden rastrear un millón de webs diarias, más de 40.000 por hora. Se buscan amenazas en correos electrónicos que llegan a empresas financieras, de gas, de electricidad; a administraciones. El laboratorio recibe financiación de entes públicos que permite poner al alcance de determinadas instancias del Estado, como el Ministerio de Defensa o el CNI, tecnologías punteras. Aquí, los troyanos se destripan en tres segundos. Hace unos años se tardaba más de tres horas.
El centro ofrece sus servicios a administraciones públicas cuya titularidad no desvela. Pero no es esa su prioridad. Da servicio al 99% del sector financiero español. Los hackers buenos que aquí operan no conocen el nombre del cliente para el que trabajan, al que se otorga un nombre ficticio. En estos días se llevan los nombres de ríos o de cantantes de ópera: Caruso, Manzanares son algunos de los alias elegidos.
España es uno de los países más ciberatacados del mundo. Las empresas y los ciudadanos sobre todo. Es el más afectado de Europa, según el último barómetro de seguridad de Interoute, que mide ataques de todo tipo en tiempo real. Como explica un profesional del sector de la seguridad informática, al ser un país donde hay bastante descarga, entra mucho virus y mucho troyano. Mucho ataque.
El gran plan de seguridad español está unido al desarrollo del Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC), que depende de la Secretaría de Estado de Seguridad. Los profesionales del sector consultados por este periódico se quejan de que camina lento y reclaman cambios normativos urgentes. El viernes por la noche, un portavoz del Ministerio del Interior confirmaba que el Ministerio es consciente de esa necesidad y que se está trabajando en alguna reforma legal que permita mejorar el funcionamiento del centro.
Miguel Ángel Panduro, consejero delegado de ISDEFE (Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España), consultora pública dependiente del Ministerio de Defensa, es claro: "Muchos de nuestros sistemas están poco maduros y el hacker ya está por delante de nosotros. Es una lucha permanente".
Las medidas de seguridad se siguen reforzando.
"Sin seguridad en la Red, no hay libertad", afirma el senador, Félix Lavilla, senador del PSOE que impulsó una moción en el Senado para agilizar las cuestiones de seguridad nacional. Según avancen estos planes no tardarán en surgir voces que reclamen que no se cometan atropellos en nombre de la seguridad, que no se pisotee el derecho a la intimidad. Ya le ha pasado a Obama en Estados Unidos, cuando lanzó su plan de Homeland Security. Las críticas le vinieron de senadores de sus propias filas, demócratas.
domingo, 24 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
onu somalia
Los islamistas fuerzan a la ONU a suspender la ayuda al sur de Somalia
El organismo paraliza una red que distribuye comida a un millón de necesitados
SANDRO POZZI - Nueva York - 06/01/2010
La escalada de las amenazas y ataques por parte de fuerzas rebeldes vinculadas a la red terrorista Al Qaeda en Somalia obligó ayer a Naciones Unidas a suspender las operaciones humanitarias que realiza en el sur del país a través del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Un desenlace que deja sin asistencia a un millón de niños, mujeres y personas vulnerables en el Cuerno de África.
ONU
(Organización de las Naciones Unidas)
A FONDO
Sede: Nueva York (Estados Unidos) Directivo: Ban Ki-moon(Secretario General)
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Somalia
A FONDO
Capital: Mogadiscio. Gobierno: República. Población: 9,558,666 (est. 2008)
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"No permitiremos que vuelvan", dice un portavoz de la milicia Al Shabab
Somalia es, junto a Yemen, uno de los refugios que utilizan los militantes islamistas y hacia el que se dirige ahora toda la atención internacional, tras el atentado fallido del día de Navidad contra un avión comercial operado por Delta. Allí, según las agencias de espionaje, se forma a terroristas locales y extranjeros para ejecutar ataques dentro y fuera de la región.
La pobreza es extrema. De hecho, Somalia está considerado como uno de los países que sufre la mayor crisis humanitaria del planeta, por el azote de una prolongada sequía combinada con dos décadas de conflicto. Casi la mitad de la población, unos 3,8 millones de personas sobre 10 millones, necesita de algún tipo de ayuda para vivir. El 75% de la asistencia se concentra en el sur y centro, controlados por la milicia islamista Al Shabab.
Las demandas que los grupos armados somalíes imponían a la ONU para poder realizar sus operaciones humanitarias en la región, denuncian desde el organismo, eran "inaceptables". Entre la decena de condiciones se incluía despedir a las mujeres que trabajasen y un pago de 20.000 dólares (13.875 euros) cada seis meses en concepto de seguridad. Eso hacía "virtualmente imposible" distribuir la ayuda a la población más necesitada.
Los líderes de este grupo radical insurgente somalí declaran abiertamente su lealtad a Osama Bin Laden. Y desde hace semanas tienen bajo el punto de mira de sus ataques complejos de la ONU, el último en la ciudad de Buale. La seguridad del personal de la agencia preocupa al organismo, por eso decidió cerrar sus oficinas en otras localizaciones, como Wajid y Beledweyn.
La ONU explica que de momento seguirá activa en la región del norte y en el centro, incluida la capital, Mogadiscio, con lo que esperan llegar a 1,8 millones de necesitados. Pero desde Al Shabab se declaran jubilosos al ver cómo el PMA y otras organizaciones humanitarias internacionales suspenden sus operaciones. "No les permitiremos volver otra vez", decía uno de sus portavoces a la agencia Reuters.
Los extremistas acusan a la ONU de haber devastado la agricultura local, importando los alimentos. "Tenemos una tierra magnífica y podemos cultivarla solos", remachan.
La milicia Ahlu Sunna Waljamaca -que sigue una interpretación más moderada del islam y es leal al Gobierno de Mogadiscio- se felicita por su parte de este choque entre la ONU y Al Shabab, porque cree que así podrá llegar la ayuda a otras zonas del país, que son más estables.
El conflicto que se vive en Somalia se cobró la vida de 19.000 civiles desde comienzos de 2007 y la ONU estima en 1,5 millones los desplazados internos, que se quedaron sin hogar.
Esta ola de inestabilidad se hace notar también en las aguas del golfo de Adén y el océano Índico, donde los piratas somalíes realizan una campaña de secuestros de navíos en ese importante corredor.
El organismo paraliza una red que distribuye comida a un millón de necesitados
SANDRO POZZI - Nueva York - 06/01/2010
La escalada de las amenazas y ataques por parte de fuerzas rebeldes vinculadas a la red terrorista Al Qaeda en Somalia obligó ayer a Naciones Unidas a suspender las operaciones humanitarias que realiza en el sur del país a través del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Un desenlace que deja sin asistencia a un millón de niños, mujeres y personas vulnerables en el Cuerno de África.
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Somalia es, junto a Yemen, uno de los refugios que utilizan los militantes islamistas y hacia el que se dirige ahora toda la atención internacional, tras el atentado fallido del día de Navidad contra un avión comercial operado por Delta. Allí, según las agencias de espionaje, se forma a terroristas locales y extranjeros para ejecutar ataques dentro y fuera de la región.
La pobreza es extrema. De hecho, Somalia está considerado como uno de los países que sufre la mayor crisis humanitaria del planeta, por el azote de una prolongada sequía combinada con dos décadas de conflicto. Casi la mitad de la población, unos 3,8 millones de personas sobre 10 millones, necesita de algún tipo de ayuda para vivir. El 75% de la asistencia se concentra en el sur y centro, controlados por la milicia islamista Al Shabab.
Las demandas que los grupos armados somalíes imponían a la ONU para poder realizar sus operaciones humanitarias en la región, denuncian desde el organismo, eran "inaceptables". Entre la decena de condiciones se incluía despedir a las mujeres que trabajasen y un pago de 20.000 dólares (13.875 euros) cada seis meses en concepto de seguridad. Eso hacía "virtualmente imposible" distribuir la ayuda a la población más necesitada.
Los líderes de este grupo radical insurgente somalí declaran abiertamente su lealtad a Osama Bin Laden. Y desde hace semanas tienen bajo el punto de mira de sus ataques complejos de la ONU, el último en la ciudad de Buale. La seguridad del personal de la agencia preocupa al organismo, por eso decidió cerrar sus oficinas en otras localizaciones, como Wajid y Beledweyn.
La ONU explica que de momento seguirá activa en la región del norte y en el centro, incluida la capital, Mogadiscio, con lo que esperan llegar a 1,8 millones de necesitados. Pero desde Al Shabab se declaran jubilosos al ver cómo el PMA y otras organizaciones humanitarias internacionales suspenden sus operaciones. "No les permitiremos volver otra vez", decía uno de sus portavoces a la agencia Reuters.
Los extremistas acusan a la ONU de haber devastado la agricultura local, importando los alimentos. "Tenemos una tierra magnífica y podemos cultivarla solos", remachan.
La milicia Ahlu Sunna Waljamaca -que sigue una interpretación más moderada del islam y es leal al Gobierno de Mogadiscio- se felicita por su parte de este choque entre la ONU y Al Shabab, porque cree que así podrá llegar la ayuda a otras zonas del país, que son más estables.
El conflicto que se vive en Somalia se cobró la vida de 19.000 civiles desde comienzos de 2007 y la ONU estima en 1,5 millones los desplazados internos, que se quedaron sin hogar.
Esta ola de inestabilidad se hace notar también en las aguas del golfo de Adén y el océano Índico, donde los piratas somalíes realizan una campaña de secuestros de navíos en ese importante corredor.
Catastrofe ONU
Catástrofe en Haití
La ONU afronta la peor tragedia desde el atentado contra su sede en Bagdad
Naciones Unidas confirma 16 muertos y 56 heridos en el derrumbe de su cuartel general en Puerto Príncipe
SANDRO POZZI - Nueva York - 14/01/2010
La ONU ha realizado un primer balance de las bajas sufridas por la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití cuando se cumplen las primeras 24 horas del potente terremoto que dejó reducido a escombros Puerto Príncipe, la capital del país caribeño donde se siguen buscando supervivientes entre las ruinas y los muertos superan ya los 100.000, según los cálculos del Gobierno haitiano.
Los terremotos más graves de este siglo en el mundo
"Es un golpe muy duro, el país se estaba reponiendo"
Normalidad en Cuba tras las evacuaciones preventivas por el poderoso seísmo que asoló Haití
"Haití es un país que hay que hacerlo entero"
Un catastrófico terremoto siembra la destrucción en Haití
VIDEO - AGENCIA ATLAS - 13-01-2010
La muerte y la destrucción es visible a cada paso por las calles de Puerto Príncipe. - AGENCIA ATLAS
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Ban Ki-moon
A FONDO
Nacimiento: 13-06-1944 Lugar:
ONU
(Organización de las Naciones Unidas)
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Sede: Nueva York (Estados Unidos) Directivo: Ban Ki-moon(Secretario General)
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webs en español
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La responsable de logística de la ONU, Susana Malcorra, ha informado esta noche desde Nueva York de la muerte de 16 trabajadores de la misión al derrumbarse el cuartel general del organismo en Puerto Príncipe. Esta diplomática ha explicado que, a la espera de nuevos datos, la ONU puede confirmar la muerte de once brasileños, tres jordanos, un argentino y otro más del Chad. Además, siguen desaparecidos entre 100 y 150 funcionarios. Otras 56 personas están heridas de diversa consideración, diez de ellas rescatadas con vida de entre los escombros. En cuanto a Hédi Annabi, el representante especial del secretario general Ban Ki-moon en el país, sigue en paradero desconocido pero la ONU no ha confirmado su muerte. Se cree que el brasileño Luis Carlos da Costa, número dos de la misión, está bajo los escombros.
El jefe de las misiones de paz, Alain Le Roy, ha explicado por su parte que el número final de muertes será "extremadamente elevado" y ha dicho que lo ocurrido este miércoles tiene visos de convertirse en "la mayor tragedia" que sufre el servicio de misiones de paz de la ONU desde el atentado suicida que costó la vida a 22 funcionarios de Naciones Unidas en Bagdad en agosto de 2003. El atentado, que provocó la marcha de la ONU de Irak, costó la vida al enviado especial al país, el diplomático portugués Sergio Vieira de Mello.
"Una tragedia para la ONU"
El amanecer ha enseñado las profundas heridas abiertas por el terremoto de Haití. Uno de los edificios más afectados es el cuartel general de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas, que colapsó dejando a varias decenas de personas atrapadas bajo los escombros. Entre los desaparecidos está Hédi Annabi, el representante especial del secretario general Ban Ki-moon, según ha confirmado el presidente haitiano René Préval. El general chileno Ricardo Toro, cuya esposa está desaparecida tras el terremoto, ha asumido el mando de la misión.
Las comunicaciones entre Nueva York y Puerto Príncipe son muy difíciles y se limitaban a enlaces vía satélite. "Gran número del personal [que podría estar en el interior del edificio en el momento del terremoto] permanece sin contabilizar", ha indicado Alain Le Roy, responsable de las Operaciones de Paz. Fue el propio Ban el que confirmó ante el Consejo de Seguridad que Annabi era uno de los que estaba bajo los escombros. Según el organismo internacional, hay al menos 100 personas de su equipo que se encuentra desaparecida.
El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, dijo desde París que el jefe de la misión de paz era una de las víctimas del terremoto. "Todos los que estaban en el edificio parece que murieron". También habló de que estaba sin localizar el segundo en la escala de mando. "Es una tragedia para el pueblo de Haití, pero también para la ONU", ha dicho el secretario general.
"Estamos extremadamente preocupados", ha admitido, sin especificar más sobre las pérdidas humanas entre el personal, aunque sugirió habrá un serio número de víctimas. La esperanza es que algunos entre el centenar de desaparecidos pudiera encontrarse a salvo en sus casas o en edificios adyacentes. Se desconocía también el paradero de la jefa de prensa de secretario general, Michele Montas.
Durante la noche lograron extraerse una decena de cuerpos de entre los restos de la sede, "algunos de ellos gravemente heridos y menos de cinco muertos". También se buscan supervivientes en el Hotel Montana, otro de los edificios donde se concentra personal de la ONU. "Estamos en proceso de recopilar información sobre la extensión del daño y la situación del personal", ha reiterado Le Roy.
La paradoja de la tragedia es que la ONU cuenta ya con amplio número de efectivos sobre el terreno en el marco de la misión, que dedicó en seguida a localizar a los supervivientes civiles bajo los escombros y prestarles asistencia humanitaria. El aeropuerto y el puerto en la capital de Haití están plenamente operativos, y resguardados por las fuerzas de la ONU.
Apoyo de la ONU
La Minustah, con cuartel general en el Hotel Christopher en Puerto Príncipe, en el que trabajan unas 250 personas, fue establecida por el Consejo de Seguridad en abril de 2004. En ella se integró ese mismo verano la fuerza multinacional interina que había mandado la ONU a la isla caribeña a raíz el exilio del presidente Bertrand Aristide, tras su violento arresto. La misión fue prorrogada hace tres meses, hasta el 15 de octubre de 2010.
Su mandato consiste en garantizar un entorno seguro y estable en la isla, que permita desarrollar el proceso político y constitucional. Para conseguirlo, la Minustah cuenta con 7.031 militares y 2.034 policías, a los que se suman 488 civiles internacionales, 1.212 locales y 214 voluntarios de la ONU. El presupuesto anual de la misión se eleva a 611,7 millones de dólares.
"No hay duda de que nos encontramos ante una situación de emergencia humanitaria mayor", ha reiterado Ban, quien dijo se desplazará a la zona con su enviado especial Bill Clinton "tan pronto como sea práctico". Edmond Mulet, el anterior representante especial para Haití y su actual asistente para Operaciones de Paz, va a ser despachado de inmediato hacia el país.
La ONU movilizó con carácter inmediato 10 millones de dólares a través de su fondo de emergencia. La Minustah contaba antes del terremoto con 57 bajas, entre ellas 37 militares muertos y siete policías. Los 13 restantes víctimas eran personal civil o local. La confusión ayer era total. Se hablaba de cuatro soldados brasileños muertos, tres jordanos y ocho chinos.
El gran reto que tenía la misión para este año era proveer seguridad y apoyo logístico a las autoridades haitianas para la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas, como explicó la semana pasada el propio Hédi Annabi. Es un paso que la ONU sigue considerando "de capital importancia" para consolidar la estabilidad en el país más pobres en el hemisferio occidental.
Pero, como indicaron fuentes diplomáticas, se necesitarán aún varias semanas para evaluar la situación. Ban ha dicho que la prioridad en este momento es "salvar vidas" y "coordinar todos los esfuerzos" para movilizar la asistencia humanitaria. "Vamos hacer todo lo posible para ayudar al pueblo de Haiti a superar esta dificultad", ha señalado el secretario general.
La ONU afronta la peor tragedia desde el atentado contra su sede en Bagdad
Naciones Unidas confirma 16 muertos y 56 heridos en el derrumbe de su cuartel general en Puerto Príncipe
SANDRO POZZI - Nueva York - 14/01/2010
La ONU ha realizado un primer balance de las bajas sufridas por la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití cuando se cumplen las primeras 24 horas del potente terremoto que dejó reducido a escombros Puerto Príncipe, la capital del país caribeño donde se siguen buscando supervivientes entre las ruinas y los muertos superan ya los 100.000, según los cálculos del Gobierno haitiano.
Los terremotos más graves de este siglo en el mundo
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El jefe de las misiones de paz, Alain Le Roy, ha explicado por su parte que el número final de muertes será "extremadamente elevado" y ha dicho que lo ocurrido este miércoles tiene visos de convertirse en "la mayor tragedia" que sufre el servicio de misiones de paz de la ONU desde el atentado suicida que costó la vida a 22 funcionarios de Naciones Unidas en Bagdad en agosto de 2003. El atentado, que provocó la marcha de la ONU de Irak, costó la vida al enviado especial al país, el diplomático portugués Sergio Vieira de Mello.
"Una tragedia para la ONU"
El amanecer ha enseñado las profundas heridas abiertas por el terremoto de Haití. Uno de los edificios más afectados es el cuartel general de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas, que colapsó dejando a varias decenas de personas atrapadas bajo los escombros. Entre los desaparecidos está Hédi Annabi, el representante especial del secretario general Ban Ki-moon, según ha confirmado el presidente haitiano René Préval. El general chileno Ricardo Toro, cuya esposa está desaparecida tras el terremoto, ha asumido el mando de la misión.
Las comunicaciones entre Nueva York y Puerto Príncipe son muy difíciles y se limitaban a enlaces vía satélite. "Gran número del personal [que podría estar en el interior del edificio en el momento del terremoto] permanece sin contabilizar", ha indicado Alain Le Roy, responsable de las Operaciones de Paz. Fue el propio Ban el que confirmó ante el Consejo de Seguridad que Annabi era uno de los que estaba bajo los escombros. Según el organismo internacional, hay al menos 100 personas de su equipo que se encuentra desaparecida.
El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, dijo desde París que el jefe de la misión de paz era una de las víctimas del terremoto. "Todos los que estaban en el edificio parece que murieron". También habló de que estaba sin localizar el segundo en la escala de mando. "Es una tragedia para el pueblo de Haití, pero también para la ONU", ha dicho el secretario general.
"Estamos extremadamente preocupados", ha admitido, sin especificar más sobre las pérdidas humanas entre el personal, aunque sugirió habrá un serio número de víctimas. La esperanza es que algunos entre el centenar de desaparecidos pudiera encontrarse a salvo en sus casas o en edificios adyacentes. Se desconocía también el paradero de la jefa de prensa de secretario general, Michele Montas.
Durante la noche lograron extraerse una decena de cuerpos de entre los restos de la sede, "algunos de ellos gravemente heridos y menos de cinco muertos". También se buscan supervivientes en el Hotel Montana, otro de los edificios donde se concentra personal de la ONU. "Estamos en proceso de recopilar información sobre la extensión del daño y la situación del personal", ha reiterado Le Roy.
La paradoja de la tragedia es que la ONU cuenta ya con amplio número de efectivos sobre el terreno en el marco de la misión, que dedicó en seguida a localizar a los supervivientes civiles bajo los escombros y prestarles asistencia humanitaria. El aeropuerto y el puerto en la capital de Haití están plenamente operativos, y resguardados por las fuerzas de la ONU.
Apoyo de la ONU
La Minustah, con cuartel general en el Hotel Christopher en Puerto Príncipe, en el que trabajan unas 250 personas, fue establecida por el Consejo de Seguridad en abril de 2004. En ella se integró ese mismo verano la fuerza multinacional interina que había mandado la ONU a la isla caribeña a raíz el exilio del presidente Bertrand Aristide, tras su violento arresto. La misión fue prorrogada hace tres meses, hasta el 15 de octubre de 2010.
Su mandato consiste en garantizar un entorno seguro y estable en la isla, que permita desarrollar el proceso político y constitucional. Para conseguirlo, la Minustah cuenta con 7.031 militares y 2.034 policías, a los que se suman 488 civiles internacionales, 1.212 locales y 214 voluntarios de la ONU. El presupuesto anual de la misión se eleva a 611,7 millones de dólares.
"No hay duda de que nos encontramos ante una situación de emergencia humanitaria mayor", ha reiterado Ban, quien dijo se desplazará a la zona con su enviado especial Bill Clinton "tan pronto como sea práctico". Edmond Mulet, el anterior representante especial para Haití y su actual asistente para Operaciones de Paz, va a ser despachado de inmediato hacia el país.
La ONU movilizó con carácter inmediato 10 millones de dólares a través de su fondo de emergencia. La Minustah contaba antes del terremoto con 57 bajas, entre ellas 37 militares muertos y siete policías. Los 13 restantes víctimas eran personal civil o local. La confusión ayer era total. Se hablaba de cuatro soldados brasileños muertos, tres jordanos y ocho chinos.
El gran reto que tenía la misión para este año era proveer seguridad y apoyo logístico a las autoridades haitianas para la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas, como explicó la semana pasada el propio Hédi Annabi. Es un paso que la ONU sigue considerando "de capital importancia" para consolidar la estabilidad en el país más pobres en el hemisferio occidental.
Pero, como indicaron fuentes diplomáticas, se necesitarán aún varias semanas para evaluar la situación. Ban ha dicho que la prioridad en este momento es "salvar vidas" y "coordinar todos los esfuerzos" para movilizar la asistencia humanitaria. "Vamos hacer todo lo posible para ayudar al pueblo de Haiti a superar esta dificultad", ha señalado el secretario general.
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