domingo, 18 de septiembre de 2011

Rafah Nached

Encarcelada por reconfortar a los sirios

El régimen de El Asad apresa a Rafah Nached, primera mujer psiquiatra del país, por organizar cursos para ayudar a superar el miedo ante la violencia

IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 18/09/2011
 
"Están controlando y están nerviosos". "Tienen listas con nombres". "Se han llevado mi pasaporte". Esas fueron las últimas palabras que Faysal Abdallah, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Damasco, escuchó pronunciar a su esposa, la psiquiatra Rafah Nached, de 66 años, a través del móvil. El teléfono siguió abierto unos segundos y el profesor oyó aún a un agente decir: "Señora, quite eso".
    Bachar El Asad

    Bachar El Asad

    A FONDO

    Nacimiento:
    11-09-1965
    Lugar:
    Damasco
    Siria

    Siria

    A FONDO

    Capital:
    Damasco.
    Gobierno:
    Régimen Militar.
    Población:
    19,747,586 (est. 2008)

Científicos franceses se han movilizado para exigir la liberación
Nached, la primera mujer psiquiatra de Siria, donde ejerce desde hace 26 años, se disponía a embarcar en un vuelo de Air France rumbo a París para asistir al parto de su hija, que reside en Francia. No subió al avión. Cuarenta y cinco minutos después de esa conversación bruscamente cortada, su marido acongojado llegaba al aeropuerto para buscarla. No la encontró.
El profesor Abdallah ha colgado en las redes sociales el relato de esa noche angustiosa del sábado 10 de septiembre que pasó llamando a las puertas de esa maraña de servicios de seguridad que regulan la vida en Siria. Preguntó en la policía, la aduana, la seguridad general, la seguridad aérea, obteniendo casi siempre, en tono amable, la misma respuesta: "Tu mujer no pasó por aquí". Al final dedujo que había caído en manos de la seguridad aérea.
"¿Por qué nos ha tocado a nosotros?", es la pregunta que atormenta a la familia de la doctora Nached, la fundadora de la Escuela de Psicoanálisis de Damasco, una mujer que no se metía en política, que no se echó a la calle para manifestarse contra el régimen de Bachar el Asad como han hecho cientos de miles de sirios desde marzo. La represión de las protestas por el Ejército se ha cobrado la vida de 2.600 civiles, según la ONU.
Solo cabe una explicación. En una residencia de los jesuitas en Damasco, Nached organizó, a partir de la primavera, junto con el padre Rami Elias, también psicoanalista, unos cursillos gratuitos de fin de semana para ayudar a los sirios a exorcizar el miedo que les atenaza desde hace seis meses. "Lo paradójico de esta situación es que todo el mundo tiene miedo en Siria", declaró Nached en agosto a un periodista de la agencia France Presse, uno de los pocos medios de comunicación extranjeros autorizados a trabajar en Damasco, que se acercó a asistir a sus cursillos. "¿Por qué utiliza el régimen la violencia y la represión?", se preguntaba. "Porque tiene miedo de perder el poder". "Y los que se manifiestan, ¿cree usted que no tienen miedo?", añadía. "Tienen mucho miedo, pero pese a ello salen a la calle".
Al periodista le llamó la atención el desasosiego que manifestó en el cursillo un damasceno de la minoría alauí, que ostenta el poder en Siria, temeroso de una posible venganza de otras confesiones religiosas. Los demás asistentes intentaron sosegarle. Siria es una sociedad multiconfesional en la que los musulmanes suníes son mayoritarios, pero hay también fuertes minorías alauí, cristiana, kurda, drusa, etcétera.
Ese cursillo le ha valido a la doctora Nached ser inculpada, el miércoles pasado, "de actividades susceptibles de provocar la desestabilización del Estado". Por fin dejó de estar desaparecida y su marido la localizó en la cárcel de mujeres de Damasco. Fue incluso autorizado, ese mismo día, a visitarla. La encontró animada, pese a que padece una dolencia cardiaca y no había podido tomarse la medicación.
Nached estudió en la Universidad de París-Diderot y es en Francia donde se ha producido la mayor movilización de la comunidad científica para exigir su puesta en libertad, aunque las peticiones circulan por toda Europa. Las encabeza Jacques-Alain Miller, un afamado psiquiatra francés, al que se le ha ido la mano en las redes sociales. Miller se dirige abiertamente, entre otros, a un exministro de Exteriores francés, con sólidas amistades en Siria. Le pregunta cómo va su relación con la hija de un poderoso general sirio y le pide que intervenga para excarcelar a Nached. "Puesto que la ha seducido, que sirva al menos para algo", concluye.

María Dolores de Cospedal.

TRIBUNA: MARGARITA RIVIÈRE

Una chica triple A

MARGARITA RIVIÈRE 18/09/2011
La incontenible atención de los medios de comunicación entroniza, día a día, en inagotable hagiografía, las vidas ejemplares contemporáneas. Dado que las agencias de rating son hoy fábricas de santidades ejemplarizantes, ya no deben existir personajes inolvidables sino tipos triple A: seres conscientes de que un mínimo resbalón será castigado con la pérdida de una A, con el bochorno y la desgracia universal. Así es el mundo, competitivo, innovador y terrorífico que tiene, como símbolo de excelencia, la triple A. Todo el mundo lo sabe. Adjudicar el título de chica triple A a María Dolores de Cospedal es, por tanto, situarla un lugar excelso del escalafón social. ¿Quién sino ella -el grupo Bilderberg ya la califica de gran lideresa- para simbolizar al prototipo en alza?

La noticia en otros webs

El ventrílocuo Rajoy habla vía Cospedal, el prototipo en alza, sobre un futuro de recortes divinos
Exhibir una triple A define a un ser creador de escuela y costumbres. Es la esencia de lo políticamente correcto. Como en las vidas de santos, ser ungido con una triple A equivale a acumular una leyenda fabulosa y a transformarse en ideal, en mito. Y, como en los mercados, la triple A es garantía de poder trifásico: dinero, influencia mediática y decisión política. ¿No está llamada Cospedal, número dos del Partido Popular y presidenta -ejecutiva- de Castilla-La Mancha, a alcanzar una vicepresidencia en un futuro Gobierno de Mariano Rajoy? ¿No es obvio que don Mariano, experimentado ventrílocuo, habla, a través de Cospedal, sobre un futuro de divinos recortes, santa austeridad y maldades socialistas?
El caso de esta chica triple A es claro. Hay rasgos que saltan a la vista. En la cuarentena, guapa, con buena planta, sin complejos. Su leyenda vital se adapta a la ultramodernidad: un hijo in vitro en plena soltería, y un matrimonio posterior con su pareja de hecho, un tranquilizador empresario. Su trayectoria profesional y política es escalera a la gloria. En menos de 20 años, la españolita, crecida en Albacete, se licencia en Derecho (Madrid), gana oposiciones a abogada del Estado, comienza un carrerón como alto cargo de diversos ministerios (nunca más de dos años en ellos y siempre en ascenso) incluida la embajada española en Washington; como chica Acebes vive el 11-M al lado del Gobierno; consejera de Esperanza Aguirre y senadora, don Mariano la nombra su número dos, gana -por poco, pero gana- las elecciones para presidir Castilla-La Mancha. Su sueldo -no menos de 200.000 euros- fue polémico en 2010, "trabajo mucho", dijo. Hoy trabaja más: es presidenta en Toledo y número dos en Madrid. Rápido, rápido. Hay prisa: lo que está por llegar es el Gobierno del Estado. ¿O no? (¿Y si no ganan las elecciones?, ¿hay alguien capaz de pensar eso?).
Puede estar en dos o tres sitios a la vez, va de moderna y seria combinando la decisión ejecutiva y la provocación cívica con la mantilla y la peineta. Solo dice lo que le da la gana, es ella quien hace las preguntas y quien multa a aquellos a los que, como presidenta, debe dinero (preguntar a los farmacéuticos manchegos). Antes de ciertas reuniones políticas -así fue hace poco en El Casar- va a misa y luego presenta un Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos que garantiza que se recortan 1.800 millones de euros y ello "es un ejemplo para España" (EL PAÍS, 1 de septiembre). Así son las chicas triple A: no hay recorte sino promesa de ahorro, lo cual, a la larga, dicen los suyos y corrobora el Ministerio de Economía, permitirá volver a endeudarse para hacer mejores servicios sociales. ¿Puestos de trabajo en juego? ¿Y qué? Ha acuñado la expresión operación bikini administrativa para popularizar el horror al Estado al que ella misma dice servir (honorarios incluidos e intocados). Sonríe poco y con esfuerzo.
Suele hablar en nombre de los españoles, las españolas, los manchegos, las mujeres y la sociedad: es una generalista nata. Sin excepciones: "El PSOE deja ocho años de conflictos entre los españoles" (EL PAÍS, 31 de julio). "Zapatero y todos los que le han acompañado han pasado ocho años aprobando normas y haciendo cosas con un objetivo claro: dividir a la sociedad española", no hay más que hablar. Con tal contundencia de espíritu ¿quién va a atreverse a llevarle la contraria? Está claro: "No es que el Partido Popular no apoye al Gobierno, sino que el Gobierno no quiere el apoyo del PP" (declaraciones del 29 de agosto). Todo ello se hace sin mover una ceja. Esta chica triple A -¿es realmente una mujer?- es un oráculo al que ya nos estamos acostumbrando: la voz de Rajoy, de reconocidas habilidades triple A. Un asombro.
Mi generación -malditos progres- no puede evitar una asociación simbólica que hoy, dada la generalizada miseria de conocimientos y referencias históricas, se ignora. La triple A (AAA) fue en los setenta un grupo paramilitar criminal de extrema derecha creado por el brujo López Rega: la Alianza Anticomunista Argentina. Inolvidable como símbolo del terror. Los tiempos cambian: hoy el éxito se llama triple A. Otro símbolo.
Margarita Rivière es periodista y escritora.

Guido Di Tella.

Guido Di Tella


Guido Di Tella

31 de enero de 1991 – 10 de diciembre de 1999
Presidente Carlos Menem
Predecesor Domingo Cavallo
Sucesor Adalberto Rodríguez Giavarini

Datos personales
Nacimiento 12 de junio de 1931
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 31 de diciembre de 2001
Partido Partido Justicialista
Profesión Ingeniero
Economista
Alma máter Universidad de Buenos Aires
Instituto Tecnológico de Massachussets
Guido José Mario Di Tella (n. Buenos Aires 12 de junio de 1931 - † 31 de diciembre de 2001), fue un ingeniero, economista y político argentino, que fue Ministro de Relaciones Exteriores de su país.

Contenido


Biografía

Acción política, empresarial y académica

Hijo del industrial Torcuato Di Tella, estudió en la Escuela Argentina Modelo y en la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió de ingeniero en 1955. Perdió a su padre a los 18 años.
En su juventud militó en la democracia cristiana, pero poco después de la Revolución Libertadora se decidió por el peronismo. No era el mejor momento: el general Perón estaba exiliado, muchos de sus seguidores presos y toda expresión de apoyo a su gobierno y su partido estaba prohibida.
Junto con su hermano mayor, llamado Torcuato como su padre, Guido se hizo cargo de la empresa familiar, Siam Di Tella en la segunda mitad de la década de 1950. La empresa comenzó a tener serios problemas económicos, causados por las equivocadas inversiones de los hermanos Di Tella.
En 1959 se doctoró en ciencias económicas en el Instituto Tecnológico de Massachussets. Se dedicó a la docencia de ciencias económicas en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad Católica Argentina y en el Saint Antony’s College, de la Universidad de Oxford.
Mientras la empresa familiar atravesaba problemas económicos y períodos favorables, los esfuerzos de los hermanos Di Tella se concentraron en la fundación del Instituto Di Tella, que se hizo famoso en la década del '60 por su mecenazgo artístico.
El Instituto también se dedicó a la investigación en el campo de la economía y las ciencias sociales. En el Centro de del Instituto de Desarrollo Económico e Industrial del Instituto Torcuato Di Tella, en Buenos Aires, Guido Di Tella se dedicó a la docencia y a la organización de trabajos de investigación. Desarrolló la teoría del "desarrollo indirecto", que defendió en abundantes artículos publicados en los finales de la década de 1960 y principios de la de 1970.
En 1991 fundó la Universidad Torcuato Di Tella.

Inicios de su función pública

En mayo de 1972 formó parte de la comitiva que acompañó al general Perón en su regreso al país, después de 17 años de exilio.
Presidió el Fondo Nacional de las Artes durante la presidencia de Héctor J. Cámpora, y durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón fue viceministro de Economía, durante la breve gestión de Antonio Cafiero.
En esa época, la empresa Siam Di Tella terminó nacionalizada tras sucesivas crisis económicas, para ser finalmente desmantelada durante el Proceso.
Al producirse el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, fue arrestado junto con varios otros dirigentes justicialistas en un buque en el puerto de Buenos Aires. Allí fue que conoció a Carlos Saúl Menem. Por intercesión de algunos economistas que apreciaban su trabajo en el Instituto Di Tella, entre ellos el ministro de Economía, Martínez de Hoz, fue puesto en libertad.
Se exilió en Gran Bretaña, donde fue docente en Oxford.

Regreso a la Argentina

Regresó a su país durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y volvió a conectarse con el Partido Justicialista gracias a su amistad con el diputado Cafiero, líder de la Renovación Peronista. Durante la gobernación bonaerense de Cafiero, fue diputado nacional, y apoyó su precandidatura a la presidencia. No obstante, cuando éste fue derrotado por Menem, se unió a sus filas.
En 1989, el presidente Menem lo mencionó para ser viceministro de Economía, como segundo de Miguel Roig; una expresión de Di Tella, en que anunciaba que la economía del país iba a basarse en un valor del dólar "recontraalto" arruinó sus posibilidades. Tanto porque una expresión como ésa antes de tiempo hubiera generado una "corrida cambiaria" a favor del dólar y la consiguiente inflación, como porque – en realidad – Menem iba a llevar adelante una política basada en un dólar estable a valores bajos.
En compensación, al asumir la presidencia, Menem lo nombró embajador en los Estados Unidos. Fue el encargado de iniciar relaciones diplomáticas muy estrechas con ese país, que los opositores del gobierno caracterizaron como de "dependencia".
En febrero de 1991, el presidente Menem lo nombró Ministro de Defensa, pero sólo seis días más tarde le encargó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Ministerio de Relaciones Exteriores

Fue el canciller que más tiempo ejerció el cargo en la historia argentina, ya que lo hizo desde febrero de 1991 hasta el final del gobierno de Menem, en diciembre de 1999: ocho años y diez meses.
La principal dirección de su política estuvo orientada a la pretensión de insertar a la Argentina en el "primer mundo" por medio de unas relaciones muy estrechas con los países "centrales".
Desde ese punto de vista, reorganizó las relaciones con Gran Bretaña, que nunca se habían recuperado desde la Guerra de las Malvinas, poniendo "bajo un paraguas" la disputa por la soberanía de las islas Malvinas que seguía – y sigue – pendiente con ese país. Paralelamente, intentó una política de "seducción" de los habitantes de las islas – los kelpers – por medio de obsequios enviados por correo en Navidad; especialmente ositos de felpa y tarjetas de navidad. Su logro principal fue hacer que los isleños tuvieran permanentemente presente la presencia y el interés de los argentinos en las islas, pero no logró mejorar la imagen del país entre ellos.[1]
Cuando su política de diplomacia fue criticada como frívola, Di Tella contestó que:
"Prefiero que los kelpers nos consideren boludos a peligrosos.[2] "
Cuando el gobierno de Menem llegaba a su fin, Di Tella organizó una reunión con el canciller británico Robin Cook y con representantes de los kelpers; de las negociaciones se logró el reinicio de vuelos comerciales entre la Argentina y las Malvinas.
Simultáneamente, la Argentina se plegó a toda la política exterior de los Estados Unidos; votó sistemáticamente a favor de las iniciativas de este país en las Naciones Unidas. Incluso rompió con una larga tradición de no intromisión en guerras ajenas cuando colaboró con las fuerzas de ese país en la Guerra del Golfo. La Argentina no obtuvo beneficio alguno de semejante esfuerzo.
La política para con los Estados Unidos llegó a ser considerada demasiado obsecuente por la oposición, a lo que Di Tella contestó con su conocida frase, en que calificaba las relaciones con ese país como "relaciones carnales". Los beneficios políticos y económicos de esa política fueron descriptos por el propio Di Tella:
"Argentina se ha vuelto hoy un país claramente confiable en el Mundo, bajo estándares de confiabilidad que existen en el mundo, es decir, no inventamos un estándar de confiabilidad especial para nosotros."

Tratados con Chile

Por último, dirigió la política de cesación de las disputas limítrofes con Chile: se firmó un acuerdo el 2 de agosto de 1991, que definía la resolución del Litigio del Campo de Hielo Patagónico Sur por medio de una línea poligonal, que dividió la zona en disputa – parte del Campo de Hielo Patagónico Sur – aproximadamente en partes iguales entre ambos países. El tratado no fue ratificado, y fue modificado parcialmente por otro, de 1998, que definió con más precisión el límite, entre el Cerro Daudet y el Monte Fitz Roy.
También se solucionó la disputa de soberanía en torno a la Laguna del Desierto, por medio de un fallo arbitral, acordado entre ambos países en 1991. El Tribunal Arbitral nombrado, formado por juristas latinoamericanos, se expidió el 21 de octubre de 1994, reconociendo la soberanía de casi todo el territorio en disputa a la Argentina.
Uno de los últimos actos de Di Tella como canciller fue la adquisición de obras de arte para el Palacio San Martín, sede de su ministerio, por la suma de 1.700.000 dólares. La Sindicatura General de la Nación realizó una investigación sobre la compra, en que Di Tella fue acusado de irregularidades.

Últimos años

Tras el final de su gestión como ministro, que coincidió con la finalización del mandato presidencial de Menem, Guido Di Tella fue procesado en un juicio por tráfico de armas. El proceso lo alcanzó por no haber comunicado al presidente Menem o a la justicia el contenido de un informe de un embajador, que describía cómo las armas supuestamente vendidas a Ecuador estaban siendo transferidas a Croacia.
Tras varios meses de citaciones y problemas judiciales, su abogado, León Arslanián, logró que el juez de la causa lo declarara "inimputable", debido a que sufría leucoencefalopatía multifocal progresiva de origen viral, una enfermedad degenerativa.
En diciembre de 2001, Di Tella sufrió un accidente cerebro vascular, en su casa de campo en la localidad de Navarro. Trasladado a Buenos Aires, falleció pocos días después.
Tenía 71 años en el momento de su fallecimiento; estaba casado y había tenido cinco hijos.

Obras de Guido Di Tella

Escribió dos libros:
  • Perón-Perón, Ed. Sudamericana, Bs. As., 1983.
  • La estrategia del desarrollo indirecto, Ed. Paidós, Bs. As., 1973.
También publicó 28 artículos periodísticos, entre ellos se destacan:
  • La Argentina económica, 1943-82, Criterio, 55, 1894-95, 24 de diciembre.
  • La economía de frontera, en Di Tella, G. y Kindleberger, Ch.: Economics in the long view, Macmillan, 1982.
  • La definición sociológica del peronismo, Revista Argentina de política económica y social, setiembre-diciembre 1984.
  • Las etapas del desarrollo económico argentino, en colaboración con m. Zymelman, 1961.
En el momento de su fallecimiento estaba organizando la edición de sus memorias, que nunca llegaron a ser editadas.