domingo, 4 de enero de 2009

Código Moral Masónico. MANDAMIENTOS DE LOS SABIOS.

La Masonería, al igual que otras organizaciones iniciáticas, posee un código particular de moralidad al que todos sus miembros deberán sujetarse voluntariamente, siempre y cuando no violente su razón o su conciencia.


Código Moral Masónico:
Venera al Gran Arquitecto del Universo.
El verdadero culto que se da al Gran Arquitecto consiste principalmente en las buenas obras.
Ten siempre tu alma en un estado puro, para aparecer dignamente delante de tu conciencia.
Ama a tu prójimo como a ti mismo.
Haz bien por amor al mismo bien.
Estima a los buenos, ama a los débiles, huye de los malos, pero no odies a nadie.
No lisonjees exageradamente a tu hermano
pero reconoce sus aciertos. Acepta su reconocimiento con modestia, como un aliciente.
Escucha siempre la voz de tu conciencia.
Practica la caridad.
Respeta al viajero nacional o extranjero; ayúdale: su persona es sagrada para ti.
Evita las querellas, prevé los insultos, deja que la razón sea tu guía.
No seas ligero en airarte, porque la ira reposa en el seno del necio.
Detesta la avaricia, pero administra tus bienes materiales con cuidado
, para que a tu vejez sustenten tus necesidades, protejan a tu familia y beneficien a tus Hermanos en desgracia .
Sigue la senda del honor y de la justicia.
Si tienes un hijo, regocíjate; pero sé consciente del depósito que se te confía.
Haz que hasta los diez años te obedezca, hasta los veinte te ame y hasta la muerte te respete.
Hasta los diez años sé su maestro, hasta los veinte su padre y hasta la muerte su amigo.
Piensa en darle buenos principios tanto como bellas maneras; incúlcale rectitud esclarecida y honestidad sin tacha.
Si te avergüenzas de tu destino, tienes orgullo; piensa que aquel ni te honra ni te degrada; el modo con que cumplas te hará uno u otro.
Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja, ocúpate siempre en el bien de tus hermanos y trabajarás para ti mismo.
Conténtate de todo, por todo y con todo lo que no puedas mejorar con tu esfuerzo. Pero cuando te sientas capaz de hacerlo, pon todas tus facultades en la tarea.
No juzgues ligeramente las acciones de los hombres; no reproches y antes procura sondear bien los corazones para apreciar sus obras.
Sé entre los profanos libre sin licencia, grande sin orgullo, humilde sin bajezas; y entre los hermanos, firme sin ser tenaz, severo sin ser inflexible y sumiso sin ser servil.
Habla moderadamente con los grandes, prudentemente con tus iguales,
sinceramente con amigos, dulcemente con los niños y eternamente con los pobres.
Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás al inocente, sin reparar en los servicios que prestares.

Exacto apreciador de los hombres y de las cosas, no atenderás mas que al mérito personal, sean cuales fueren el rango, el estado y la fortuna.
El día en que estas máximas se generalicen, la especie humana será feliz y la Francmasonería habrá terminado su tarea y cantado su triunfo regenerador.




1. El Gran Arquitecto del Universo es la sabiduría eterna e inmutable; es la inteligencia suprema.
2. Le honrarás con la práctica de la virtud. Tu religión será la de hacer el bien por sólo el placer de hacerlo y no por deber. Serás amigo del sabio y observarás sus preceptos. Tu alma es inmortal; no harás nada que pueda degradarla. Combatirás el vicio sin descanso.
3. No hagas a los otros lo que no quieras que ellos hicieran contigo. Resígnate con tu suerte y conservarás la luz de la sabiduría.
4. Honra a tus parientes. Respeta a los viejos. Ilustra a la juventud. Protege a la infancia.
5. Ama a tu esposa y a tus hijos. Ama a tu patria y acata sus leyes.
6. Considera a tu amigo como si fuera otra hechura de ti mismo. Que el infortunio no te aleje de él. haz por su memoria lo que harías por él si viviera.
7. Huye de las falsas amistades. Evita todo exceso. Teme y cuida de no manchar tu memoria.
8. No te dejes dominar por pasión alguna. Utiliza la de los otros. Sé indulgente con el error.
9. Escucha siempre. Habla poco. Y obra bien.
10. Olvida las injurias. Devuelve bien por mal. No abuses de tu fuerza, ni de tu superioridad.
11. Aprende a conocer a los hombres para aprender a conocerte a ti mismo.
12. Busca la verdad. Sé justo. Y huye de la ociosidad.



PRINCIPIOS DE LA FRANCMASONERIA


I. Sé justo, porque la equidad es el sostén del género humano.
II. Sé bueno, porque la bondad encadena los corazones.
III. Sé indulgente, porque eres débil y porque vives entre seres tan débiles como tú.
IV. Sé agradecido, porque el reconocimiento alimenta y sostiene la bondad.
V. Sé modesto, porque el orgullo subleva a los seres pagados de sí mismos.
VI. Sé fiel y sumiso a la autoridad legal.
VII. Perdona las injurias, porque la venganza eterniza los odios.
VIII. Haz el bien al que te ultraje, a fin de mostrarte más grande que él y convertirlo en un amigo.
IX. Sé continente, temperante y casto, porque la voluptuosidad, la intemperancia y los excesos destruyen a tu ser y te hacen despreciable.
X. Sé buen ciudadano, porque la patria es necesaria a tu seguridad, a tus placeres y a tu bienestar.
XI. Defiende a tu país, porque es el que te hace dichoso y porque encierra todos los lazos y todos los seres queridos a tu corazón; pero no olvides nunca que la humanidad tiene sus derechos.
XII. No sufras jamás que la patria, que es la madre común de ti y de tus conciudadanos, sea injustamente oprimida, porque entonces vivir en ella fuera una tortura. Si te niega el bienestar, si permite que te opriman, aléjate en silencio, no la trastornes jamás; soporta resignado la adversidad.


1 comentario:

Victor fei hung dijo...

En el punto 5, pienso yo, que un sabio no es patriotero ni acataría leyes de ese tipo, ojalá algún día se corrija ese punto